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PROBLEMAS DE ULCERA




Una úlcera es toda lesión de la piel o membrana mucosa con forma crateriforme (forma de un cráter, al perderse parte del tejido) y con escasa o nula tendencia a la cicatrización.
Una úlcera péptica o ulcus péptico es aquella que afecta la mucosa que recubre el estómago o el duodeno (la primera parte del intestino delgado). Se clasifican en úlceras gástricas y úlceras duodenales, estas últimas son mucho más frecuentes. Las úlceras pépticas pueden aparecer tanto en las mujeres como en los hombres desde la infancia hasta edades avanzadas. Se trata de una enfermedad común que afecta a una de cada 10 personas en algún momento de su vida.
La causa de la úlcera es un desequilibrio entre los factores agresivos para la mucosa gastroduodenal y los defensivos. Entre los agentes agresivos los más importantes son la secreción de ácido gástrico que se realiza por las células parietales, la infección por la bacteria Helicobacter pylori (causante de la mayoría de los casos) y los tratamientos con medicamentos Antiinflamatorios no esteroideos (AINES) como la aspirina y elibuprofeno. Los factores protectores son la secreción gástrica de moco y bicarbonato, el flujo sanguíneo adecuado a la mucosa gastroduodenal, los mecanismos naturales de reparación de la mucosa y la secreción de prostaglandinas que estimulan la producción de moco y bicarbonato.1 2

[editar]Una úlcera o ulcus es una lesión de la piel o membrana mucosa, crateriforme (con forma de un cráter, al perderse parte del tejido), y con escasa o nula tendencia a la cicatrización. Una úlcera péptica es aquella que afecta la mucosa que recubre el estómago o el duodeno (la primera parte del intestino delgado). Las úlceras pueden afectar tanto a las mujeres como a los hombres, sin importar su edad.

Características de una úlcera péptica

Una úlcera péptica es una lesión erosiva crónica del revestimiento del estómago o del duodeno, que es el principio del intestino delgado. La causa mayoritaria de la úlcera péptica es la infección bacteriana causada por Helicobacter pylori,3 pero algunas úlceras son causadas por el uso prolongado de antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como la aspirina (ácido acetilsalicílico) y el ibuprofeno. En contadas ocasiones, tumores cancerosos del estómago o del páncreas pueden causar úlceras. Las úlceras pépticas no son causadas por ningún tipo de alimentos muy condimentados pero sí son agravadas por ellos, lo mismo ocurre con el estrés, no es factor etiológico (causante) pero sí predisponente y agravante.

[editar]Epidemiología

La úlcera péptica es una enfermedad muy frecuente que afecta al 10% de la población en algún momento de su vida. Sin embargo debido a los eficaces medicamentos que existen para tratarla, la mortalidad que produce es escasa, únicamente causa entre 2 y 3 fallecimientos por 100.000 habitantes y año. La mayoría originados por complicaciones como hemorragias digestivas o perforación con peritonitis. En el pasado la mortalidad que causaba era considerablemente más alta.
Existen algunas diferencias entre la úlcera gástrica y la duodenal. La primera es igual de frecuente en ambos sexos, mientras que la segunda se da en mayor proporción en los varones.
En relación a los distintos factores implicados en su etiología, se calcula que alrededor del 50% de la población mundial adulta está infectados por el germen Helicobacter pylori y solamente entre el 10 y el 20% de los infectados presenta ulcera péptica, por lo que debe considerarse que este germen no es el origen único de la enfermedad, sino únicamente uno de los muchos factores que están implicados en su aparición.
En relación a los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos cuya utilización esta muy generalizada para tratar el dolor articular, la cefalea o para descender la fiebre, alrededor del 25% de las personas que los utilizan habitualmente pueden llegar a presentar ulcera péptica o algún trastorno relacionado y alrededor del 75% de aquellos que han presentado una hemorragia digestiva han empleado este tipo de medicamentos poco antes de la aparición de esta complicación.1 2

[editar]Síntomas

El síntoma más característico es la existencia de dolor que se localiza en la zona central y superior del abdomen (epigastrio). El dolor puede definirse como corrosivo y suele hacer su aparición entre 1 y 3 horas después de las comidas o por la noche durante las horas de sueño. Suele ceder tras la ingesta de alimentos, y seguir una evolución cíclica con exacerbaciones de semanas o meses de duración que se intercalan con periodos en los que no se manifiesta.
Otros síntomas frecuentes son la existencia de reflujo gastroesofágicopirosis, ardores o acidez que desaparecen con la toma de algún agente alcalino como el bicarbonato o los antiácidos. También náuseas, vómitos y pérdida de peso. En algunos casos hasta sangrado.
Hay que tener en cuenta que este cortejo de manifestaciones no siempre están presentes. Algunas personas presentan tan solo un síntoma leve o ninguno. Muchos de estos síntomas son semiologías compartidas por otras afecciones como la gastritis erosivalitiasis biliarpancreatitiscáncer de estómago, etc.1

[editar]Complicaciones

[editar]Hemorragia digestiva

Los síntomas son variables, pues la hemorragia puede ser masiva y manifestarse en forma de vómitos con sangre (hematemesis) o bien como deposiciones de color negro y aspecto característico que se llaman melenas. A veces pasa inadvertida para el paciente y produce una anemia que progresa en el plazo de días o semanas.
Se trata de una complicación muy peligrosa que puede poner en peligro la vida del paciente, por lo cual ante su presencia o sospecha es preciso acudir urgentemente al médico. Generalmente es preciso realizar una endoscopia para comprobar con exactitud el punto de sangrado.2

[editar]Perforación

Es una grave complicación que se produce cuando la úlcera atraviesa totalmente la pared del estómago o duodeno. El contenido gástrico entra en contacto con el peritoneo y produce una peritonitis aguda.
Se manifiesta por un intenso dolor abdominal localizado en la porción superior del abdomen (epigastrio) que comienza de forma abrupta y se describe frecuentemente como "dolor en puñalada".4
Si se confirma la presencia de esta complicación, es imprescindible la realización con carácter urgente de una intervención quirúrgica para cerrar la perforación.2

[editar]Obstrucción pilórica

El píloro es la válvula que comunica el estómago con el intestino. Cuando existe una ulcera péptica situada cerca del píloro, puede ocurrir que los fenómenos de inflamación y cicatrización reiterados originen una obstrucción en esta estrecha zona. Ello ocasiona que el contenido del estómago tenga dificultad en seguir su camino natural hacia el duodeno y el intestino delgado para continuar la digestión.
El síntoma más característico de la obstrucción pilórica es el vómito retencionista de alimentos ingeridos entre 6 y 8 horas antes.

[editar]Penetración

Se produce principalmente en las ulceras situadas en la cara posterior, las cuales pueden perforar lentamente la pared del estómago o duodeno y penetrar en órganos vecinos como páncreasepiplónvía biliarhígado y colon.
Cuando esto ocurre, el dolor cambia sus características clásicas, se hace más intenso y permanente. Aparecen nuevos síntomas dependiendo del órgano afectado, por ejemplo elevación de los niveles de amilasa en sangre si la penetración tiene lugar sobre el páncreas.
El diagnostico se basa en la presencia de síntomas sugestivos y en la realización de pruebas complementarias que demuestren la lesión.
La técnica diagnóstica más eficaz es la endoscopía. Esta se realiza mediante el endoscopio, que es un tubo fino y flexible provisto de una luz y una pequeña cámara en la punta. Después de haberle dado un sedante al paciente, el médico introduce cuidadosamente el endoscopio por la boca de la persona y lo va haciendo descender por la garganta hasta llegar al esófago, estómago y duodeno. De esta manera, se puede observar directamente el revestimiento de estos órganos. El médico puede valerse del endoscopio para tomar fotos de las úlceras o para extraer un fragmento diminuto de tejido para examinarlo con el microscopio (biopsia).
Si se identifica una úlcera, el médico puede realizar pruebas para comprobar si el paciente está infectado con H. pylori. Estos estudios pueden realizarse mediante pruebas de sangre, aliento y tejido. Las pruebas de sangre son las más comunes. Permiten detectar anticuerpos contra dicha bacteria. La prueba de aliento se usa principalmente después del tratamiento para ver si este dio resultado, pero se pueden usar también para el diagnóstico.
Si no es posible realizar la endoscopia, puede recurrirse a radiografías con contraste. Se da a beber al paciente un líquido de consistencia parecida al yeso (el contraste de bario está contraindicado si se sospecha de perforación ya que no es hidrosoluble, en ese caso se utilizará gastrografín). Gracias al mismo cualquier posible úlcera se ve más claramente en la radiografía. La radiología es una técnica que tiene menor sensibilidad y especificidad que la endoscopia y además no permite la toma de biopsias, por lo cual no esta recomendada como primera opción diagnóstica.5

[editar]Tratamiento de las úlceras pépticas

[editar]Supresores del ácido

[editar]Inhibidores de la bomba de protones

Los inhibidores de la bomba de protones son agentes antisecretores potentes que actúan sobre las células parietales del estómago y disminuyen la producción de ácido mediante la inhibición de la enzima H+K+ATPasa, la cual expulsa los hidrogeniones (H+) a la luz gástrica, los cuales al unirse al ion cloro forman el ácido clorhídrico. Se recomienda administrarlos unas horas antes de la medicación o por la mañana en pacientes plurimedicados a lo largo del día para incrementar su efectividad. Son más efectivos que los antagonitas H2 (cimetidina, ranitidina y análogos).
El primer fármaco de este grupo que salió al mercado y el más utilizado es el omeprazol. Posteriormente surgieron lansoprazol,pantoprazolrabeprazol y esomeprazol.

[editar]Antagonistas de los receptores H2

Actúan bloqueando los receptores H2 para la histamina e inhibiendo la secreción ácida, lo que facilita la cicatrización de las úlceras. Dentro de este grupo se incluyen la ranitidinafamotidinacimetidinanizatidina y roxatidina.
La ranitidina es uno de los más utilizados, su efecto antisecretor tiene una duración de 12 horas por lo que suele administrarse 2 veces al día. La famotidina se administra una vez al día por su mayor duración de acción.

[editar]Protector del revestimiento del estómago

Sucralfato, es el fármaco comercializado más efectivo cuando la úlcera ya está formada. Tiene mayor afinidad por la mucosa ulcerada favoreciendo la secreción de moco y disminuyendo la secreción ácida. Está indicado en el tratamieto de las úlceras estomacales y duodenales. Es compatble con otros IBP (inhibidores de la bomba de protones), a los cuales se asocia en los casos más graves pero se recomienda distanciar la administración entre 1-2 horas. A diferencia de los IBP protege de sustancias irritantes exógenas y reduce la secreción de pepsina y HCl en menor grado.

[editar]Tratamiento erradicador de H. pylori

El tratamiento generalmente entraña la combinación de antibióticos y un inhibidor de la secreción de ácido. El tipo de antibiótico recomendado puede diferir en regiones diferentes del mundo porque algunas áreas han comenzado a mostrar resistencia a antibióticos particulares. El uso de solo un tipo de antibiótico para tratar H. pylori no se recomienda.
En la actualidad, la forma más eficaz de tratar el problema consiste en administrar durante dos semanas lo que se conoce como terapia triple. Ésta exige tomar dos antibióticos para matar las bacterias y un supresor de la secreción de ácido. La terapia triple administrada durante dos semanas disminuye los síntomas ulcerosos, destruye las bacterias y evita la recurrencia de la úlcera en más de 90% de los pacientes.
Para cerciorarse de que el tratamiento ha destruido todas las bacterias H. pylori, el médico puede efectuar una endoscopia de seguimiento o una prueba del aliento entre 1 y 12 meses después del diagnóstico para comprobar la evolución





Bulimia nerviosa – en incremento!

¿Qué es?
La bulimia nerviosa es un trastorno alimenticio que consiste en darse frecuentes atracones de comida; es decir, ingerir grandes cantidades de comida de una sola vez, más allá de tener o no hambre. Durante el atracón, la persona siente que no tiene control sobre la comida y que no puede parar de comer. Aquellos que sufren de este trastorno pueden desarrollar estrategias para controlar su peso, como purgarse (vomitar). También pueden abusar de los laxantes, supositorios, enemas o diuréticos o pueden realizar ayunos prolongados, o hacer ejercicios físicos intensos.
Muchas personas con bulimia también presentan algunos síntomas de anorexia nerviosa. Tanto en la bulimia como en la anorexia, la persona puede mostrarse preocupada por su peso y estar muy acomplejada por el tamaño y forma de su cuerpo.
La típica persona con bulimia es adolescente, y a menudo comienza entre los 15 y 20 años y entre el 85 y el 90 por ciento son mujeres. Esta condición afecta a un 4 por ciento de las mujeres en algún momento de sus vidas. Sin embargo, la bulimia puede presentarse en los hombres generalmente sin recurrir a los purgantes. También ocurre en niños pequeños y adultos mayores.
Las personas con bulimia pueden comer grandes cantidades de comida, a veces hasta 20.000 calorías de una sola vez. Los alimentos que se ingieren en los atracones tienden a ser comidas “reconfortantes” que son dulces o saladas, blandas y suaves. Algunos ejemplos son los helados, los pasteles y las masas dulces. Las personas con bulimia pueden darse atracones algunas veces por semana o tan a menudo como varias veces en un mismo día. Aunque las personas con bulimia temen engordar y algunas tienen un bajo peso o sobrepeso extremos, la mayoría tiene un peso normal o un leve sobrepeso.
Al igual que la anorexia, la bulimia es perjudicial para la salud. Puede conducir a la deshidratación al purgarse, causar problemas gastrointestinales crónicos debido al uso de laxantes y caries por los vómitos excesivos. Durante su fase más destructiva, la bulimia puede causar latidos cardiacos irregulares, daño cardiaco permanente y hasta la muerte.
Las personas con bulimia usualmente se sienten avergonzadas de su comportamiento con los atracones de comida y los purgantes. Ya que a menudo las personas con bulimia tienen problemas para controlar sus impulsos, algunos sufren de comportamientos adictivos. A menudo también experimentan una gran depresión, ansiedad, pánico o fobia social.
Este trastorno está presente en las familias. Por eso, se presume que la bulimia está ligada a la herencia genética. Sin embargo, se desconoce la causa específica que la provoca. La mayoría de los especialistas creen que las vías cerebrales que controlan el apetito están comprometidas en este trastorno.
Síntomas

Los síntomas de la bulimia incluyen:

preocupación extrema por el peso y la forma del cuerpo
ingesta de grandes cantidades de comida en un breve periodo (darse atracones de comida) generalmente a escondidas
atracones de comida seguidos de vómitos autoinducidos, uso de medicamentos (laxantes, diuréticos, enemas o supositorios) ayunos, dietas restringidas en calorías o ejercicio físico excesivo.
La bulimia puede causar:
apatía, poca concentración
erosión dental y caries
dolor de garganta constante
debilidad muscular
dolor de huesos al hacer ejercicios físicos
baja presión arterial
latidos cardiacos irregulares
glándulas salivales inflamadas
constipación u otros problemas intestinales
problemas gastrointestinales, como hinchazón abdominal, acidez o reflujo ácido
problemas de fertilidad

Diagnóstico

La característica principal de este trastorno es la preocupación con el peso e imagen del cuerpo. El manual de diagnóstico psiquiátrico establece el criterio para realizar un diagnóstico de la bulimia aguda con atracones de comida por lo menos dos veces por día durante tres meses, junto a comportamientos  como el uso de  purgantes, ejercicio físico y dieta excesiva. Sin embargo no es necesario que todas estas características estén presentes para buscar ayuda. Visite a un médico si se siente preocupado por sus pensamientos y comportamientos relacionados con la comida y su peso corporal.
Su médico le preguntará sobre su historia clínica y le realizará un examen médico para verificar su salud general. Quizá le solicite también análisis de sangre para revisar los problemas asociados con los vómitos o el uso de laxantes.
Su médico también investigara si usted presenta un trastorno psicológico, como trastorno compulsivo obsesivo o un trastorno de ansiedad o de estado de ánimo.

Duración

La bulimia puede durar un breve periodo o puede continuar durante años. Alrededor del 25% de las personas que padecen de bulimia pueden mejorarse sin recurrir a un tratamiento. Sin tratamiento, más de la mitad de los pacientes con bulimia mejoran.
Pero aún después de un tratamiento exitoso, la bulimia puede regresar. La frecuencia y severidad con la que se presenta la bulimia puede variar notablemente.

Prevención

No existe una manera de prevenir la bulimia. El tratamiento puede resultar más fácil si el problema se detecta en una etapa temprana.

Tratamiento

Un trastorno alimenticio es una combinación compleja de problemas físicos y emocionales. Por eso, los proveedores de la salud tratan de organizar un tratamiento que pueda tratar estos problemas de manera integral.
Los objetivos del tratamiento son:
ayudar al paciente al lograr sus objetivos
reducir o eliminar los atracones de comida y los purgantes
tratar toda complicación física
brindar educación y motivar al paciente para que restablezca un método de ingesta saludable
ayudar a que el paciente entienda y cambie su patrón de pensamiento alterado relacionado con este trastorno
identificar y tratar todo trastorno psicológico asociado con este trastorno (por ejemplo depresión o ansiedad)
estimular y desarrollar el apoyo familiar
prevenir una recaída

El tratamiento incluye asesoramiento nutricional, psicológico y medicación con antidepresivos. A menudo resulta muy útil combinar algunos de estos enfoques. Siempre que no haya peligro grave de salud, se debería estimular a la persona que padece de bulimia para que restablezca sus objetivos personales.
El asesoramiento nutricional usualmente incluye desarrollar un plan alimenticio y aprender a reconocer las señales del cuerpo y los impulsos por los atracones de comida y los purgantes.

La psicoterapia tiene como objetivo ayudar a las personas con bulimia a mejorar su imagen corporal, entender y lidiar con las emociones, modificar sus comportamientos obsesivo-compulsivos relacionados con la comida, y lograr comportamientos alimenticios saludables. La terapia de comportamiento cognitivo (TCC) es el enfoque más estudiado y se cree que el más eficaz. La psicoterapia grupal y familiar también puede resultar útil. En la práctica, los especialistas tienden a combinar los elementos de la terapia de comportamiento cognitivo y la terapia psicodinámica. Los grupos de autoayuda y actividades guiadas por un profesional de la salud pueden también resultar buenos complementos para un plan de tratamiento.
Con o sin psicoterapia, la medicación puede reducir los impulsos por los atracones de comida y los purgantes. La fluoxetina (Prozac) se ha estudiado con frecuencia y es eficaz al igual que la sertralina (Zoloft). Las personas que sufren de bulimia pueden necesitar dosis más altas de las que se usan para la depresión. Dado que los trastornos de ansiedad y estados de ánimo están a menudo presentes en la bulimia, la medicación puede estar específicamente dirigida a tratar estos trastornos.

Cuándo llamar a un profesional
Póngase en contacto con un profesional de la salud (médico, terapeuta, psiquiatra) si cree que tiene o está en riesgo de padecer de bulimia. Si no se siente cómodo para realizar un consulta, hable con un amigo o miembro de la familia de confianza sobre su preocupación y pídale que se ponga en contacto con algún profesional de la salud en su lugar.
Si alguien que usted conoce presenta síntomas de bulimia, estimúlelo a ponerse en contacto con un médico o profesional de la salud mental. Confrontar a alguien que padece de bulimia puede resultar complicado. La persona puede negar su problema o ponerse a la defensiva. Para más información sobre como hablar una persona que se sospecha padece de bulimia, lea la sección de información adicional.

Pronóstico
Muchas personas con bulimia se recuperaran especialmente si la condición se descubre en una etapa temprana. En los estudios de seguimiento de largo plazo, en el 70 por ciento de las personas que padecen de este trastorno los síntomas de la bulimia desaparecen por completo. Algunos continúan luchando con los problemas alimenticios de varios niveles de severidad. El tratamiento ayuda a la posibilidad de lograr una mejoría. Hay un mejor pronóstico si la enfermedad se presenta en la adolescencia. El pronóstico no es bueno si la persona tiene otros problemas psiquiátricos, como trastorno obsesivo-compulsivo, problema de estados de ánimo o trastornos de la personalidad.

Información adicional
National Association of Anorexia Nervosa and Associated Disorders (Asociación Nacional de Anorexia Nerviosa y Trastornos Asociados) P.O. Box 7 Highland Park, IL 60035 Teléfono: 847-831-3438 http://www.anad.org/
American Psychiatric Association (Asociación Americana de Psiquiatría) 1000 Wilson Blvd. Suite 1825 Arlington, VA 22209-3901 Teléfono: 703-907-7300 Gratuito: 1-888-357-7924 http://www.healthyminds.org/
American Psychological Association (Asociación Psicológica Americana) 750 First St., NE Washington, DC 20002-4242 Teléfono: 202-336-5500 Gratuito: 1-800-374-2721 http://www.apa.org/





Colelitiasis – Cálculos biliares

En medicina, la colelitiasis, comúnmente conocida como cálculos biliares o litiasis biliar, se refiere a la formación de cálculos en la vías biliares, sobre todo en la vesícula biliar. Son acrecencias de materias sólidas que pueden ser tan pequeñas como granos de arenilla o, en ocasiones excepcionales, tan grandes que ocupan toda la vesícula. La mayor parte, sin embargo, suelen ser de tamaño intermedio, es decir de menos de 20 mm, aproximadamente una pulgada. La mayor parte de estos cristales —cerca de un 80%— están constituidos por cristales de colesterol, el resto son cristales pigmentados de color negro.1

Clases de cálculos biliares

Hay dos clases principales de cálculos biliares:

- Los de colesterol, compuestos en su mayor parte por esa sustancia, que representan alrededor del 80% de todos los casos diagnosticados en los Estados Unidos.

- Los pigmentarios, constituidos en su mayor parte por sales cálcicas de pigmentos biliares y otros compuestos, a los que corresponde el 20% restante de los casos diagnosticados.

Puesto que la mayoría de los pacientes tienen cálculos de colesterol, es posible tratarlos sin recurrir a intervención quirúrgica. La clase de cálculo es importante, ya que sólo los cálculos de colesterol pueden tratarse por métodos no quirúrgicos.

Clasificación

Los cálculos biliares habitualmente están formados por una mezcla de colesterol, bilirrubinato cálcico, proteínas y mucina. En función de sus compuestos predominantes se clasifican en:

- Cálculos de colesterol, son los más frecuentes en los países industrializados.
- Cálculos de pigmento negro, formados fundamentalmente de bilirrubinato cálcico a partir de la hemólisis.
- Cálculos de pigmento marrón, se forman a partir de infecciones bacterianas o helmínticas en el sistema biliar, son frecuentes en poblaciones orientales.
- Cálculos mixtos, constan fundamentalmente de pequeñas cantidades de calcio y sales de bilirrubinato.

El empleo generalizado de la ecografía abdominal para el estudio del dolor abdominal, la enfermedad pélvica y la alteración de las enzimas hepáticas, ha provocado la identificación accidental de litiasis biliar en muchos pacientes con ausencia de los síntomas típicos de esta enfermedad. Cerca del 30% de estos casos desarrollarán síntomas a lo largo de su vida, en una proporción del 1,5-2% anual. Los pacientes sintomáticos con litiasis biliar sin tratamiento tienen una mayor probabilidad de recurrencia de síntomas, así como de complicaciones como la colecistitis, pancreatitis o coledocolitiasis 

Epidemiología

La colelitiasis es más frecuente en las mujeres que en los hombres con una proporción de 4 a 1, y hay factores que predisponen a la enfermedad como la obesidad, la toma de anticonceptivos, las dislipemias, la diabetes.

Factores de riesgo

Las 4 F: fatty, female, forty, fertility (obesidad, mujer, alrededor de 40 años, en edad fértil).
Los principales factores de riesgo para el desarrollo de litiasis biliar son:
- Edad: más frecuente a partir de los 40 años, cerca del 20% de los adultos a partir de esta edad y del 30% en los mayores de 70 años.
- Sexo femenino.
- Embarazo, sobre todo para el desarrollo de cálculos de colesterol, normalmente son formas asintomáticas de litiasis biliar y tanto el barro biliar como los cálculos menores de 10 mm habitualmente desaparecen tras el parto.
- Anticonceptivos orales y terapia hormonal sustitutiva con estrógenos, en este caso con mayor riesgo en mujeres menores de 40 años y las que reciben una dosis mayor de 50 microgramos de estrógenos. Otros fármacos como los fibratos y la ceftriaxona.
- Antecedentes familiares de litiasis biliar.
- Obesidad.
- Pérdida rápida de peso.
- Nutrición parenteral.
- Diabetes Mellitus.
- Cirrosis hepática.
- Enfermedad de Crohn.

Cuadro clínico

Puede ser asintomática como ocurre en la mayoría de los pacientes, o presentar síntomas, con un cuadro de dispepsia biliar, que se caracteriza por: intolerancia a las comidas grasas, flatulencia, hinchazón abdominal, náuseas, vómitos, etc. Los cálculos pueden causar colecistitis (inflamación de la vesícula) aguda, crónica, cólicos biliares, pancreatitis e ictericia obstructiva.

La manifestación principal es el cólico biliar, se produce al obstruir con un cálculo un conducto biliar, y se suele asociar a la inflamación de la vesícula (colecistitis). Se caracteriza en el caso de la colecistitis aguda por: dolor abdominal en el epigastrio o hipocondrio derecho, náuseas, vómitos, fiebre, peritonismo local o un plastron de vesícula biliar, etc. en el caso de la colecistitis crónica produce cólicos intermitentes e inflamación crónica.

Pero el cuadro clínico clásico de colelitasis es dolor en hipocondrio derecho tipo cólico (intermitente), mejora con analgesia. No se acompaña de ictericia, no fiebre, el vomito es raro, y tiene signo de Murphy negativo, a diferencia de la colecistitis que tiene este signo positivo.

Síntomas

Son muchas las personas que, teniendo cálculos biliares, carecen de síntomas. Cuando los síntomas se hacen evidentes, la persona portadora de cálculos biliares puede experimentar:

- Dolor fuerte y seguido en el abdomen superior (hipocondrio derecho); este dolor puede propagarse al tórax, hombros y espalda y se confunde a veces con los síntoma de un ataque al corazón.
- Indigestión, náuseas o vómitos.
- Colangitis.
- Pancreatitis.
- Fístulas.
- Perforación.
- Dolor intenso de abdomen y sensibilidad al tacto en el lado derecho del abdomen cuando la vesícula biliar está inflamada.
- Ictericia, escalofríos y fiebre cuando los cálculos biliares impiden el paso de la bilis.

Se observa que cuando el líquido queda obstruido puede haber un ataque de dolor. Este dolor en el abdomen, va en aumento, durando de una media hora hasta varias horas.

Complicaciones de los cálculos biliares

En muchos pacientes, los cálculos permanecen "mudos," es decir asintomáticos y plantean pocos problemas de importancia. No obstante, cuanto más tiempo hayan estado presentes, mayor será la probabilidad de que causen complicaciones. En un paciente determinado, la probabilidad de que un cálculo mudo produzca malestar es de aproximadamente el 3% por año. Así pues, al cabo de 20 años la mayor parte de las personas que tienen cálculos asintomáticos acabarán por experimentar síntomas. Una vez aparecidos, los síntomas persisten. Y si el problema afecta a personas mayores, el tratamiento puede hacerse mucho más difícil, sobre todo si la persona tiene otros problemas médicos.

A medida que aumentan de tamaño, los cálculos pueden obstruir el orificio de salida de la vesícula biliar y con ello dar lugar a trastornos de carácter serio. La obstrucción puede comenzar en forma gradual u ocasional, acompañada de inflamación de la vesícula (colecistitis crónica), y terminar en obstrucción total, con inflamación aguda de la vesícula (colecistitis), cuadro que exige intervención quirúrgica.

En la vesicula biliar
- Cólico biliar.
- Colecistitis aguda y crónica.
- Empiema.
- Mucocele.
- Carcinoma.

En los conductos biliares
- Ictericia obstructiva.
- Pancreatitis.
- Colangitis.

En el intestino
- Íleo por cálculos biliares.

Diagnóstico

La mayoría de los cálculos biliares pueden describirse mediante técnicas sencillas e indoloras. Los pacientes que se quejan de dolor abdominal o de malestar gastrointestinal reciben a menudo análisis específicos destinados a diagnosticar la presencia de cálculos.

Con frecuencia, basta una radiografía ordinaria del abdomen para descubrir los cálculos, sobre todo si son ricos en calcio.

Hay otra técnica más sensible, denominada, ultrasonografía, con la que se produce una imagen o fotografía de la vesícula y de los conductos biliares, permitiendo al médico determinar si hay algún cálculo presente, cualquiera que sea su clase. Este método es el que más se emplea, por no emitir radiaciones.

Una tercera técnica se denomina colecistografía y requiere la deglución previa de unas pastillas que contienen colorantes. El colorante pasa del torrente sanguíneo a la vesícula y pone de relieve el contorno de ésta de manera que puedan detectarse los cálculos mediante radiografía.

Cuando se sospecha la presencia de cálculos en los conductos biliares son necesarios procedimientos más complicados.

En la CPER (colangiopancreatografía endoscópica retrógrada) se introduce en el intestino delgado un tubo flexible que se pasa al conducto biliar; seguidamente se inyecta en los conductos un colorante y se toma una radiografía.

Cuando se emplea la técnica llamada CPT (colangiografía percutánea transhepática), se atraviesa el abdomen con una aguja muy delgada que se hace pasar hasta la red de conductos del hígado. Seguidamente se inyecta colorante y se toma una radiografía.

Tratamiento

Si las litiasis biliar llega a producir síntomas el tratamiento debe ser quirúrgico, una colecistectomía (extirpación de la vesícula biliar). Aunque la vesícula biliar es un órgano importante, no es esencial para la vida. Muchos pacientes con cálculos biliares -o con complicaciones resultantes de tales cálculos- se someten a la extirpación quirúrgica de la vesícula (colecistectomía), operación sin grave peligro que es una de las practicadas con mayor frecuencia en todo el mundo. En los Estados Unidos, se hace más de 500.000 veces al año.

El riesgo quirúrgico aumenta con la edad y si el paciente padece otras enfermedades. Extraída la vesícula, la bilis fluye directamente del hígado al intestino delgado. El efecto sobre la digestión puede ser escaso o nulo. Sin embargo, en algunos pacientes es posible que no desaparezcan los síntomas de flatosidad, dolor, distensión por gases del abdomen, o náuseas. Hay un medicamento oral, elácido ursodesoxicólico, que disuelve los cálculos de colesterol y en muchos casos puede usarse con seguridad y eficacia como substituto de la extirpación quirúrgica de la vesícula. El ácido ursodesoxicólico es un ácido biliar natural que reduce la concentración de colesterol en la bilis y que en mucho casos disuelve lentamente los cálculos, según el tamaño de éstos, en el plazo de 6 a 24 meses.

Numerosas personas que presentan cálculos de colesterol y en quienes no hay obstrucción alguna de los conductos de entrada o salida de la bilis en la vesícula, son susceptibles de tratamiento con ursodesoxicólico. El fármaco se tolera sumamente bien, siendo raros los casos observados de diarrea, que suele ser leve y pasajera. Ha sido ampliamente utilizado y ensayado en Europa, Asia y los Estados Unidos.

Otra posibilidad de sustituir la cirugía es la de valerse de la exploración con fines de investigación. La litotricia extracorpórea por ondas de choque es una nueva técnica que utiliza ondas sonoras de origen externo para fragmentar finamente los cálculos biliares. Los fragmentos se disuelven después con el ácido ursodesoxicólico administrado por vía oral, si bien es posible que algunos cálculos pasen al exterior en forma espontánea.

Nada menos que la mitad de los pacientes que se sometieron a estos procedimientos no quirúrgicos -que dejan intacta la vesícula- no experimentaron reincidencia de cálculos al cabo de 5 años de observación. Entre los que sí tuvieron recidiva, sólo un pequeño porcentaje manifiesta sintomatología, según se desprende de un estudio reciente. Y para estos últimos, la repetición del tratamiento proporciona alivio.

Cirugía Laparoscópica deHernia Inglinal

Hernia inguinal
Una hernia inguinal es una protrusión del contenido de la cavidad abdominal por un punto débil del conducto inguinal. Sólo una operación quirúrgica puede resolver unahernia inguinal. Hay dos tipos de hernias inguinales, una directa y la otra indirecta. Son eventos comunes y la reparación de hernias inguinales es la operación más frecuente en la práctica quirúrgica.1
Hernia inguinal directa
En las hernias inguinales directas el contenido abdominal, en concreto el intestino delgado pasa a través de una debilidad de la musculatura abdominal y protruye en el área del triángulo de Hesselbach. Las hernias directas se presentan como una tumefacción ovalada, son reducibles y rara vez ingresan al escroto. Por lo general, no recorren por el conducto inguinal.2 Son las menos frecuentes, siendo un 0.5% de las hernias inguinales con una recidiva post operatoria de 1%.3 Son más comunes en adultos mayores de 45 años.
Hernia inguinal indirecta
Las hernias inguinales indirectas se producen cuando el contenido abdominal protruye a través del anillo inguinal interno o profundo. Bajan a lo largo del cordón espermático y, con el tiempo, suelen llegar al escroto. Son las hernias inguinales más frecuentes, con un posible factor genético y muy comunes en los niños. Pueden ocurrir en mujeres y cuando son completas producen hernias inguinales labiales.
Diagnóstico
El diagnóstico de una hernia inguinal está fundamentado en la historia clínica y el examen físico de la ingle. Rara vez se requieren exámenes adicionales para confirmar el diagnóstico. En ciertos casos un ultrasonido o un TAC se justifican, en particular para descartar un hidrocele.
Tratamiento
Artículo principal: Cirugía de la hernia inguinal.
Es quirúrgico en prácticamente todos los casos. Solamente en pacientes que no puedan ser intervenidos se puede recomendar un braguero de contención herniaria.